El tipo de mama llamada tuberosa está causada por una malformación producida al detenerse el desarrollo normal de ésta con el resultado de una estrechez característica y un pliegue inframamario que comienza muy lateralmente.

El Procedimiento

Cuando el diámetro de la areola es grande y sobresale, es necesario una excisión periareolar del exceso de piel, además de la colocación de un implante y eliminar el anillo intramamario que produce la herniación interna de la glándula.
La intervención dura 2 hrs.
La anestesia puede ser local con sedación o bien, general. En los dos casos es administrada por un anestesista.
La internación en el Sanatorio es de 12 hrs.

Postoperatorio

En el postoperatorio habrá inflamación.
El dolor es un poco más acusado cuando el implante queda retropectoral.
No debe hacer movimientos bruscos, levantar peso o hacer esfuerzos.
Ducha a las 48 hrs.
A trabajar en 5-7 días.
Se aconseja cambiar los implantes cada 10 años.

Saber más sobre mamas tuberosas...

Las mamas tuberosas son glándulas constreñidas causadas por una malformación producida al detenerse su desarrollo.
Son angostas y con un pliegue inframamario que comienza muy lateralmente.
El surco inframamario es un punto focal anatómico importantísimo desde el enfoque anatómico y quirúrgico porque marca la extensión inferior del parénquima mamario y el comienzo del abdomen.
La estrechez de este surco es variable y produce en estos casos mamas poco naturales y frecuentemente asimétricas.
Como el surco de la mama se vuelve estrecho y alto y la distancia desde la areola al surco se acorta, se desarrolla una apariencia contraída, como si la glándula quisiera abrirse paso a través de la areola.
Muchas mamas asimétricas están relacionadas con una contracción uni o bilateral.
Cuando esta condición acompaña la hipoplasia mamaria, se debe planificar la modificación, reposición y extensión de los surcos inframamarios de manera que queden simétricos.
El déficit en la región inferior también debe ser restaurado.
Cuando el diámetro de la areola es grande y sobresale, es necesaria una escisión periareolar del exceso de piel además de la colocación de un implante y eliminar el anillo intramamario que produce la hernia interna de la glándula.Los resultados obtenidos de la corrección quirúrgica de la mama tuberosa están lejos del ideal. Se producen cicatrices y algo de anormalidad residual persiste.
Los implantes pueden contracturarse y volverse palpables a través de la piel
Todas estas limitaciones van a ser cuidadosamente explicadas en la consulta.

El tipo de anestesia varía entre la sedación con anestesia local o la anestesia general. En cualquiera de los casos el anestesista siempre está presente.
La elección depende del Cirujano que evalúa los deseos y expectativas de la paciente.

Todos los procedimientos quirúrgicos tienen riesgos inherentes que incluyen hemorragia e infección.
El hematoma ocurre en un 1.5 % de los casos.
La infección tiene una incidencia de un 2.2 %
Hay lesión nerviosa en un 5 %
La contractura capsular retráctil varía entre un 6 y un 10 %